Villa Hermosa transforma un foco de basuras en jardín urbano: Medellín gradúa su primer punto crítico de 2026

Hay transformaciones que no solo cambian el paisaje, cambian la conversación de un barrio. En la comuna 8, Villa Hermosa, Medellín celebró la “graduación” del primer punto crítico de residuos de 2026: un lugar que durante años fue símbolo de acumulación ilegal de basuras y hoy es un espacio verde recuperado para la comunidad. La intervención, liderada por la Alcaldía de Medellín, abarcó 3.800 metros cuadrados más de media cancha de fútbol profesional y marca un nuevo capítulo en la estrategia de recuperación ambiental urbana.

El impacto no fue menor. Se retiraron 22 metros cúbicos de residuos sólidos, equivalentes a una volqueta completamente llena, se sembraron 170 plantas ornamentales y se adecuaron 31 metros cuadrados con cobertura vegetal. Pero más allá de las cifras, lo relevante es el modelo: trabajo articulado con la comunidad, jornadas de limpieza, pedagogía ambiental y una apuesta clara por la corresponsabilidad. Desde 2024, la ciudad ha intervenido 146 puntos críticos, desarrollado 81 jornadas de limpieza y ejecutado 2.778 actividades de sensibilización que han impactado a más de 532.000 personas. Siete de esos puntos ya han sido “graduados”, es decir, transformados y sostenidos en el tiempo.

Esta recuperación hace parte de la campaña Mi M2, una estrategia que invita a cada ciudadano a cuidar su metro cuadrado como extensión de su hogar. Lo que ocurrió en La Ladera demuestra que los puntos críticos no son un destino irreversible: son el resultado de hábitos que pueden cambiarse cuando hay liderazgo institucional y compromiso vecinal. Medellín no solo está retirando residuos; está sembrando cultura ciudadana. Y en tiempos donde el espacio público se disputa entre el abandono y la apropiación, convertir un antiguo foco de contaminación en jardín urbano es una señal poderosa de que la ciudad puede reconstruirse desde lo cotidiano.