Verde Betula: la serenidad natural que define el Color del Año 2027 en el diseño de interiores

El diseño de interiores contemporáneo ha dejado de entender el color como un mero recurso estético para asumirlo como una herramienta de bienestar psicológico y equilibrio espacial. En un contexto global marcado por la hiperconexión y la saturación de estímulos, la respuesta cromática de la arquitectura interior apunta hacia la pausa y la reconexión con lo esencial. Bajo esta premisa, Pintuco y AkzoNobel presentaron oficialmente el «Verde Betula» como el Color del Año 2027, una elección que surge tras más de dos décadas de investigación continua a través del programa global ColourFutures™.

El Verde Betula es un verde salvia con delicados matices grisáceos que evoca la serenidad de los entornos botánicos sin caer en estridencias. Su naturaleza cromática le otorga una cualidad camaleónica frente a la luz del día: adquiere matices frescos en las horas de mayor iluminación y se torna envolvente y cálido al caer la tarde. Heleen van Gent, Directora Creativa del Centro de Estética Global de AkzoNobel, fundamenta esta elección en la necesidad colectiva de aligerar las cargas cotidianas, concibiendo espacios habitables que funcionen como santuarios de desconexión y sosiego donde el usuario pueda despojarse del ritmo acelerado del exterior.

Esta búsqueda de autenticidad se traduce en un concepto integral denominado «Vivir la vida esencial», estructurado a partir de tres paletas complementarias donde el Verde Betula actúa como hilo conductor y balance visual. La primera de ellas, «Para estar cerca», combina arcillas suaves, terracotas, marrones cálidos y sutiles toques de lila con el color protagónico. Especialistas en diseño destacan que esta armonía entre tonos terrosos y destellos fríos resulta ideal tanto para zonas de descanso como para dormitorios, terrazas o acentos metálicos, brindando un marco orgánico y acogedor que disipa los temores tradicionales a la hora de integrar color en la vivienda.

La segunda propuesta, «Para dejar ir», apuesta por la depuración y la ligereza visual. Concebida para dialogar con el minimalismo cálido y las líneas puras, recurre a tonos tenues que potencian el flujo de luz natural, convirtiéndose en una fórmula idónea para rincones de lectura o espacios de trabajo remoto (home office), donde la calma es indispensable para sostener la concentración y alimentar la creatividad sin saturar los sentidos. En este esquema, el Verde Betula encuentra su mejor expresión aplicado en muros de acento, nichos arquitectónicos o remates visuales.

Finalmente, la paleta «Para la atracción» introduce una vibra dinámica y estimulante a través del encuentro entre ocres luminosos, rosas suaves y la frescura vegetal del Verde Betula. Su valor estético radica en cómo convive con materiales nobles como la madera natural, las fibras tejidas y las texturas contemporáneas, ofreciendo una narrativa vibrante sin perder la sofisticación. Ya disponible a través de la red nacional de Pintuco, esta designación cromática no solo marca la pauta de las tendencias venideras, sino que redefine el interiorismo como un vehículo de salud emocional donde cada rincón invita a habitar en equilibrio.