La Suzy y el renacer del Soul en Medellín: Crónica de un concierto perfecto que nos devolvió a los 60

Hay noches en las que la música deja de ser simple entretenimiento y se convierte en un viaje en el tiempo. Eso fue exactamente lo que vivimos en el más reciente concierto de La Suzy. Quienes hemos seguido de cerca sus más de dos décadas de trayectoria desde sus días de formación clásica en la Universidad de Antioquia hasta verla brillar como la guitarrista de confianza de titanes de la industria, sabíamos que su proyecto solista venía con fuerza. Pero lo que presenciamos sobre el escenario superó cualquier expectativa: fue una demostración de evolución musical y madurez vocal que solo se puede calificar como perfecta.

Desde los primeros acordes de su nuevo sencillo, «Este Amor», la atmósfera se transformó. La Suzy no solo regresó a su Medellín natal; regresó para reclamar su lugar como una de las mentes creativas más completas de la escena actual. El concierto fue un despliegue de virtuosismo puro. Verla dominar el escenario con esa mezcla tan orgánica de soul y blues nostálgico, evocando la época dorada de los años sesenta, nos erizó la piel. Su voz ha alcanzado una solidez y una riqueza de matices verdaderamente cautivadora.

Lo verdaderamente impresionante de esta nueva etapa es que el talento de La Suzy no se limita a su interpretación vocal o a su icónica forma de tocar la guitarra. En «Este Amor», grabado en el místico entorno de La Finca Estudio en Santa Elena, ella misma asumió el rol de multiinstrumentista y productora, ejecutando desde las baterías y los bajos hasta los órganos y pianos. Ese nivel de control y genialidad se traduce en vivo en una conexión matemática y, a la vez, profundamente emocional con el público. Si a esto le sumamos que el tema fue masterizado en Estados Unidos por el multipremiado Dave Kutch (el oído detrás de Billie Eilish y Alicia Keys), el resultado es un estándar de calidad internacional que se siente en cada vibración del concierto.

El show cerró con la misma fuerza cinematográfica que promete el videoclip grabado en el Teatro Ateneo Porfirio Barba Jacob. La Suzy nos regaló una velada perfecta, un relato sonoro sobre las complejidades de las relaciones humanas donde las visiones opuestas convergen. Con esta presentación, queda claro que su paso por escenarios internacionales no fue en vano: la artista ha vuelto a casa para quedarse definitivamente en el corazón de quienes aprecian la música hecha con el alma. La Suzy la ha sacado del estadio, y esto es solo el comienzo.