Detrás de las sirenas y el fuego: el proyecto pedagógico que desnuda la vocación del servicio bomberil en Antioquia desde la infancia

En un contexto territorial donde la gestión del riesgo de desastres se ha convertido en un asunto de seguridad pública inaplazable, el ejercicio del servicio bomberil enfrenta una paradoja constante: la sociedad reconoce la figura heroica en medio del siniestro, pero desconoce las complejidades técnicas, formativas y estructurales que sostienen la profesión. Frente a esta brecha de percepción ciudadana, una investigación pedagógica y editorial liderada de manera conjunta entre la academia y los organismos de socorro dio origen a “De grande quiero ser bombero”, un libro infantil interactivo y tridimensional en formato pop-up presentado en la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín. La obra, desarrollada por las diseñadoras Laura Mazo Palacio y Dennis Yulián Montoya bajo la tutoría académica de la docente Carolina Jiménez Franco del Politécnico Grancolombiano, contó con el acompañamiento técnico directo del capitán Luis Bernardo Morales, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Envigado, corporación que desde 1995 salvaguarda el sur del Valle de Aburrá. Lejos de reducirse a un mero producto recreativo de consumo masivo, el proyecto se estructuró a partir de una inmersión directa en la estación operativa de Envigado, donde el equipo investigador documentó en terreno los protocolos de dotación de trajes de protección, el pesaje y manipulación de equipos hidráulicos, las pruebas de resistencia física y las cadenas de mando que operan bajo situaciones de máxima presión.

El trasfondo investigativo del texto cobra una relevancia mayúscula al contrastarse con el marco institucional vigente en Colombia, reglamentado por la Ley 1575 de 2012 —Ley General de Bomberos de Colombia—, la cual cataloga la gestión integral del riesgo contra incendio, los rescates en todas sus modalidades y la atención de incidentes con materiales peligrosos como un servicio público esencial y de obligatorio cumplimiento estatal para salvaguardar la vida y el patrimonio de las comunidades. Pese a este mandato legal, la sostenibilidad de este sistema descansa mayoritariamente sobre brazos no asalariados: según los registros oficiales de la Gobernación de Antioquia, el territorio cuenta con apenas dos cuerpos oficiales frente a 119 cuerpos de bomberos voluntarios, integrados por más de 2.100 unidades que atienden emergencias en las nueve subregiones del departamento. En este escenario donde el relevo generacional y la asignación de recursos constituyen desafíos permanentes, el libro opera como un dispositivo pedagógico de alfabetización comunitaria mediante actividades aplicadas, retos lúdicos e ilustraciones de precisión técnica que desmitifican la labor en cuartel, explican las jerarquías operativas y dimensionan la disciplina requerida para el salvamento de vidas humanas. Al sembrar la conciencia cívica y la cultura de la prevención desde la primera infancia, la iniciativa trasciende la anécdota literaria para plantear una estrategia de pedagogía social indispensable que dignifica a los cuerpos de rescate y visibiliza la urgencia de fortalecer los organismos de socorro en Antioquia mucho antes de que se declare la próxima alarma.